El GNL es gas natural convertido en líquido a muy baja temperatura. Ocupa menos espacio y facilita su transporte y almacenamiento, sobre todo a zonas remotas.
El consumo excesivo de gas en el contador puede deberse a múltiples causas como un aparato de medición estropeado, una fuga de gas o la falta de mantenimiento de tu caldera, entre otras. Estos factores pueden afectar negativamente no solo a tu economía, sino que pueden poner en peligro tu vida y la de tu familia.
Estas razones avalan la importancia de este artículo en el que vamos a enumerar y desglosar las posibles causas de un consumo demasiado elevado de gas natural.
Además, vamos a proporcionarte soluciones para que, en la medida de lo posible, evites una factura de gas excesiva e injustificada.
Las causas de un consumo excesivo de gas en el contador son de diferente naturaleza y tienen diferente alcance pudiendo provenir –e incluso afectar– al propio aparato de medición o deberse a otros factores.
Una de las causas más habituales de un consumo excesivo en el contador de gas es porque esté averiado.
En este sentido, que el contador siga avanzando incluso cuando no estás utilizando el gas pone de manifiesto que el aparato no está funcionando correctamente.
En el caso de que lo tengas alquilado, contacta con tu empresa distribuidora para que pase a supervisarlo y realice las correcciones oportunas.
Si, por el contrario, es de tu propiedad, contacta con la empresa instaladora o con el servicio de mantenimiento si tienes contratado uno, porque la responsabilidad recae sobre ti.
Si se da el caso de que el contador estropeado provoca un mayor consumo y gasto del que realmente has realizado, y siempre que se compruebe este hecho, la comercializadora deberá proceder a refacturar el servicio o a compensar la diferencia en una factura futura, tal y como queda plasmado en el artículo 96 del Real Decreto 1955/2000.
Esto aplica, tanto si el contador es alquilado como si es en propiedad, independientemente de que la gestión inicial y la responsabilidad de la revisión recaigan en el titular.
La revisión de la caldera de gas es obligatoria y una garantía para evitar una factura excesiva por este suministro.
En el caso de las calderas domésticas, es decir, aquellas de hasta 70 kW, deben verificarse cada 2 años, tal y como recoge el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE).
Más allá de esta revisión obligatoria, es recomendable realizar revisiones de mantenimiento periódicas para detectar posibles problemas de funcionamiento.
Si descubres un consumo más elevado de lo normal en el contador puede deberse a que necesitas renovar tu caldera porque ya no funciona de manera adecuada.
Desde 2013, según la normativa, las calderas que se instalan son las de condensación con modelos cada vez más eficientes que utilizan el calor latente originado en la combustión del gas.
Aunque las instalaciones de gas natural cuentan con numerosos sistemas de seguridad, si percibes un consumo excesivo en el contador puede deberse a una fuga.
Por su riesgo, si ves que tu contador se acelera y no estás consumiendo gas, cierra la llave de paso general, abre las ventanas, sal de tu vivienda y llama de inmediato a tu compañía de gas y a los bomberos para que te comuniquen las precauciones a seguir.
También puede darse el caso de que consumas más gas natural del que deberías porque tienes una fuga en tu circuito de distribución de Agua Caliente Sanitaria (ACS) o en los radiadores de la calefacción.
Sin embargo, has de tener presente que para que la fuga pueda impactar de manera significativa en tu factura de gas, debe ser bastante importante y, en la mayoría de los casos, será visible a simple vista precisamente por esta magnitud que te estamos comentando.
El aislamiento térmico influye en el ahorro energético. Así, si no es de calidad y no consigue romper los puentes térmicos, el consumo de gas de tu calefacción se elevará de manera considerable.
Los puentes térmicos son zonas en las que se produce un intercambio de energía entre el interior y el exterior de las construcciones. Para evitarlo, estos puentes han de romperse con materiales y elementos aislantes.
Ten presente que la calefacción supone en torno al 47 % de tu consumo, de acuerdo con la Guía técnica de la contabilización de consumos individuales de calefacción en instalaciones térmicas de edificios del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Para reducir el riesgo de que tu contador arroje un consumo excesivo toma nota de las siguientes recomendaciones con base en la mayoría de las causas anteriormente expuestas.
Si llevas un control de tu gasto energético, detectarás rápidamente cualquier fluctuación injustificada de tu contador.
Toma como orientación en el caso de que no dispongas de un histórico, que el gasto medio de gas en España en una vivienda de 2 o 3 personas se sitúa en torno a 660,08 kWh (kilovatios por hora), según datos del último SPAHOUSEC II publicado (2019).
Realiza las inspecciones periódicas de tu instalación de gas con carácter de obligatorias y a lo largo de las cuales un técnico especializado comprueba el correcto funcionamiento de toda la instalación.
Entre las supervisiones habituales que se pueden realizar se encuentran la combustión de la caldera, el estado de la estanqueidad y de las tuberías, la correcta evacuación de los productos de combustión, la verificación de la presión del vaso de expansión, etc.
Valora contratar un servicio de mantenimiento que resulta complementario a las revisiones obligatorias y que te permite adoptar una postura proactiva con respecto a posibles fugas o averías.
Un plan de mantenimiento suele incluir inspecciones periódicas que incluyen la limpieza de los componentes, el ajuste de la combustión, la comprobación de la presión y la revisión de las válvulas y conexiones.
Un mantenimiento adaptado te va a permitir, además de evitar problemas que pueden traducirse por facturas más elevadas, prolongar la vida útil de tus equipamientos y mejorar su rendimiento.
Cambia tu caldera antigua por un modelo más eficiente que cuente con acumulador de agua para evitar derroches innecesarios a la hora de calentar el ACS.
Entre los tipos de calderas de gas que puedes encontrar en el mercado se encuentran las que ofrecen la posibilidad de gestionarlas por conexión wifi, lo que facilita que controles su funcionamiento a distancia.
No manipules el contador de gas bajo ningún concepto, ya que puedes alterar su funcionamiento, además de poner en peligro tu vida y la de los demás.
Si compruebas que no funciona correctamente, llama a la empresa de mantenimiento o a tu distribuidora según sea tuyo o alquilado.
Has de saber que si lo intentas manipular estarás incurriendo en un delito.
Además del estado de tus equipos, tus hábitos de consumo influyen directamente en tu factura energética. Si tu consumo es excesivo y no se debe a ningún factor técnico, puedes probar poniendo en prácticas estas recomendaciones de ahorro:
Con estos pequeños gestos diarios, vas a poder maximizar el ahorro en tu consumo de gas.
Detectar las causas de un consumo de gas excesivo a tiempo es la mejor manera para evitar gastos injustificados, además de garantizar la seguridad en tu vivienda.
Combinando un contador que funciona correctamente, con una caldera eficiente, un mantenimiento adecuado de tu instalación y una gestión responsable en el uso diario, vas a poder disfrutar de un hogar confortable y energéticamente más sostenible, mientras potencias el ahorro.
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