Tipos de chimeneas

Elegir entre los distintos tipos de chimeneas que existen puede convertirse en una labor descorazonadora por las muchas posibilidades que inundan el mercado. Con salida de humos o sin ella, de diferentes tamaños, decorativas o funcionales, híbridas, empotrables, de leña, gas o eléctricas, entre otras.

Saber concretamente cuál es la mejor para tu hogar puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza si no cuentas con la información adecuada.

Para ayudarte a salvar este escollo hemos preparado este artículo en el que abordamos los diferentes tipos de chimeneas que puedes encontrar, así como 5 puntos claves para elegir la más adecuada para ti.

Tipos de chimeneas con salida de humos

Las chimeneas con salida de humos necesitan expulsar los gases resultantes de su combustión al exterior con un tiro natural, o bien con un tiro forzado, que extrae el aire mediante un sistema mecánico que facilita la extracción.

A continuación, te comentamos algunas características de los diferentes tipos de chimeneas con salida de humos.

De leña

La chimenea de leña necesita de una salida de humo en el techo o el tejado.

Este tipo de chimenea calienta los espacios realizando la combustión de leña de diferente naturaleza. Dependiendo de su origen, este proceso será más o menos eficiente.

La leña de encina, roble y olivo son maderas llamadas duras con un gran poder calorífico. En cambio el chopo o el castaño son maderas rápidas perfectas para el encendido.

Al principio se utilizaban únicamente en casas independientes o unifamiliares, pero con el tiempo se han ido adaptando a casi cualquier espacio y es posible instalarlas incluso en pisos siempre que se den las condiciones de seguridad y funcionamiento adecuadas.

De pellets

Las chimeneas de pellets utilizan un combustible ecológico en forma de cilindros que se obtienen de restos de maderas, virutas y serrín prensados, para ofrecer un calor muy eficiente y sostenible.

En comparación con las chimeneas de leña, las chimeneas de pellets no generan mucha ceniza y son más fáciles de limpiar, además de resultar una solución que incentiva la economía circular.

Con insert

Las chimeneas con insert cuentan con un sistema de combustión cerrado lo que permite que aumenten su eficiencia energética con respecto a las de leña abiertas.

Esto facilita el control de la combustión, que puede regularse para conseguir mayor calor, además de ser más seguras. 

Algunos sistemas integran un ventilador que, cuando alcanza una determinada temperatura, se acciona para propagar el calor generado incrementando, aún más, su eficacia.

Termochimeneas

Las termochimeneas o termoestufas resultan una evolución de las de leña y pellets.

Estos elementos permiten abastecer un sistema de distribución del calor mediante radiadores o suelo radiante, y también pueden proporcionar Agua Caliente Sanitaria –ACS–.

Una de sus grandes ventajas es que pueden combinarse con otras fuentes de energía como la red eléctrica que puede provenir de energías renovables gracias a instalaciones de autoconsumo fotovoltaico.

De gas

Las chimeneas de gas son una de las soluciones más versátiles que puedes encontrar por sus muchos diseños y posibilidades.

Para empezar pueden funcionar, según el modelo, con gas natural, propano –en bombonas o conectadas a un depósito– o con bombonas de gas butano.

En todos los casos es necesario por seguridad cumplir con el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE).

La ventaja frente a otras chimeneas de combustión es que el tiro de la chimenea de gas puede salir por la fachada y no necesita ser tan grande como el de leña, lo que facilita que puedan colocarse en prácticamente cualquier tipo de vivienda.

Las chimeneas de gas natural se conectan al suministro, no necesitan almacenar combustible, y su funcionamiento es similar al de los fuegos de la cocina por lo que las puedes regular.

Su combustión es una de las más limpias y su mantenimiento es más sencillo que el de las chimeneas de leña.

Tipos de chimeneas

Tipos de chimeneas sin salida de humos

Las chimeneas sin salida de humos pueden instalarse en todo tipo de espacios y cumplen con una función decorativa ideal si quieres potenciar un ambiente acogedor.

De bioetanol

Existe un tipo de chimeneas que utilizan un biocombustible, nos referimos a las chimeneas de bioetanol. 

Se trata de un alcohol inflamable que se obtiene de la fermentación de cultivos destinados a biomasa como la caña de azúcar, la colza o la remolacha.

Estas fuentes de calor pueden ser fijas o portátiles y no requieren salida de humos ni de ningún tipo de obra por lo que resultan ideales para pequeños espacios como un baño o habitaciones de tamaño reducido.

Ten presente que para mantener encendida una chimenea de bioetanol el abastecimiento debe ser frecuente.

El bioetanol es un combustible limpio, con emisiones neutras de CO2 y que, al no emitir gases nocivos, no requiere de ningún tipo de salida de humos.

Eléctricas

Las chimeneas eléctricas utilizan resistencias para calentar el aire y lo expulsan al exterior. 

Ofrecen multitud de modelos y disposiciones pudiendo instalarse también empotradas.

A diferencia de un calefactor eléctrico, este tipo de calefacción es ornamental y consta de luces que simulan las llamas de una chimenea de combustión.

¿Cómo elegir la mejor chimenea para tu hogar? 5 claves

En este último espacio queremos compartir contigo algunas claves que pueden ayudarte a elegir el tipo de chimenea que mejor se adapta a ti. 

Tipo de vivienda

La primera discriminación que puedes hacer es relativa al tiro de la chimenea. 

Como hemos visto, en las chimeneas de leña, pellets y gas resulta una condición sine qua non para poder instalarlas.

Espacio disponible

Esto es importante, no tanto por el espacio que puede ocupar la chimenea, porque las hay de toda clase de tamaños, sino por el combustible que utilizan. 

En algunos casos debes disponer de un espacio adecuado para almacenarlo. 

Sostenibilidad

Si prefieres centrarte en criterios más sostenibles, la chimenea de pellets o la eléctrica, siempre que sea electricidad verde, es decir, producida mediante energías renovables, son buenas opciones.

Tipo de energía

El tipo de energía de la chimenea puede convertirse en otro de los factores determinantes en tu elección. 

Por ejemplo, si el gas natural no se distribuye en tu localización, tus opciones de chimeneas de gas se reducirán a gas propano o butano. 

Otro ejemplo decisivo es que si no deseas aumentar tu potencia contratada, quizá una chimenea eléctrica no sea la mejor solución. 

Potencia

La potencia calorífica hace referencia a la potencia que un equipo de calefacción necesita para calentar de manera eficiente un espacio. 

En este sentido, antes de elegir tu chimenea, debes saber para qué la vas a utilizar, esto es, si solo necesitas calor o bien cubrir tu demanda de ACS y/o alimentar un circuito de radiadores.

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