¿Cuál es la temperatura ideal de una casa? Consejos para conseguirla

En la temperatura ideal de una casa influyen un sinfín de factores y alcanzarla implica tener la precaución de no exponerte a temperaturas demasiado frías ni demasiado elevadas. Tanto en un caso como en el otro, puedes enfrentarte, tú o tu familia, a problemas de salud, además de hacer que consumas más energía de la necesaria incrementando tu factura.

En este orden de cosas, resulta determinante que conozcas no solo cuál es la temperatura ideal de una casa, sino cómo conseguirla y cómo mantenerla.

Si te preocupan estas cuestiones, a lo largo de este artículo te vamos a compartir una serie de consejos que te pueden servir de ayuda.

¿Cuál es la temperatura ideal de una casa?

Dos de los principales factores que influyen en la temperatura ideal de una casa son la época del año y la ubicación en la que se encuentre tu domicilio.

De manera general, si seguimos las recomendaciones para el ahorro energético en hogares del Instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), en verano esta temperatura ideal ronda los 27 ºC mientras que en invierno se sitúa en los 19 ºC.

No obstante, es preciso profundizar un poco más en esta información que acabamos de compartir contigo dado que puede afectar a tu salud y propiciar un ahorro energético considerable.

En invierno

Una temperatura de 18 o 19ºC con ropa adecuada es suficiente para mantener el confort en una vivienda mientras te encuentras en ella realizando alguna actividad.

No obstante, no es recomendable bajar de esa temperatura a no ser durante la noche, que puedes bajar la calefacción a 17 ºC. Si te ausentas varias horas la puedes programar a 15 ºC.

Del mismo modo, si en la vivienda hay bebés o personas mayores, la temperatura ideal ronda los 20 ºC.

En cualquier caso, ten en mente que una temperatura demasiado elevada en tu vivienda puede afectar negativamente a tu salud y provocar deshidratación, sequedad en la piel o problemas respiratorios.

En verano

En verano, sin embargo, en virtud del contenido de las recomendaciones del IDAE que hemos citado hace algunas líneas, la temperatura ideal en el hogar es de 27 ºC portando la ropa adecuada para estar cómodo.

Considera que una temperatura demasiado fría en tu vivienda puede acarrear consecuencias negativas para la salud como un aumento de la presión arterial o un empeoramiento de los síntomas del asma, por poner algunos ejemplos.

Temperatura ideal de una casa

Factores que influyen en la temperatura ideal

El concepto de temperatura ideal está estrechamente relacionado con la temperatura de confort, una temperatura con la que no sientes ni frío ni calor y que depende de múltiples factores como los que abordamos seguidamente.

Actividad física 

No es lo mismo pasar mucho tiempo sentado que estar realizando cualquier tipo de actividad, ni frente al frío ni frente al calor.

Ropa 

Aunque te encuentres dentro de tu vivienda, la manera en la que vas vestido es determinante para tu bienestar y para poder equiparar la temperatura ideal con la de confort.

Procura siempre adecuar tu vestimenta a la estación en la que te encuentres. En verano lleva ropa ligera y transpirable, mientras que en invierno usa ropa que mantenga el calor y vístete por capas.

Edad

Las personas mayores suelen ser más sensibles a las variaciones de temperatura debido a los cambios en su metabolismo y a su sistema de termorregulación.

Por su parte, los recién nacidos y los lactantes al no tener su sistema de respuesta neurovascular completamente desarrollado, son mucho más sensibles al frío y al calor.

Medicación

Ciertos tratamientos pueden potenciar la sensibilidad a la temperatura ambiente.

Esto puede ocurrir con los medicamentos vasodilatadores, con los relajantes musculares o con los depresores del sistema nervioso central.

3 consejos para conseguir la temperatura ideal de tu casa

Ahora que ya conoces en qué consiste la temperatura ideal y qué factores influyen en ella, es importante que sepas cómo conseguirla, pero también cómo mantenerla.

Presta atención a la siguiente información en la que vamos a compartir contigo 3 consejos prácticos para que lo logres y para que ahorres en tu factura energética.

Aislamiento térmico eficaz 

El aislamiento térmico es un factor esencial para lograr y mantener la temperatura ideal.

Por ello, es preciso que rompas los puentes térmicos que intercambian temperatura entre el interior de tu vivienda y el exterior, afectando considerablemente a la eficiencia de tus equipos de climatización.

Estos puntos de transferencia de energía suelen situarse en los cajones de las persianas, las puertas y ventanas, las paredes que al tocarlas están frías en invierno o calientes en verano, etc.

Algunos elementos que te pueden ayudar a potenciar el aislamiento son los cerramientos de los balcones, las dobles ventanas, las cortinas, estores y persianas. Estos son algunos de los muchos elementos que puedes encontrar habitualmente en el mercado.

El aislamiento es un gran aliado de un sistema de climatización de alto rendimiento, potenciando su eficiencia energética y acelerando la recuperación de la inversión.

Ventilación correcta

La ventilación resulta fundamental para renovar el aire, pero también para controlar el grado de humedad y evitar condensaciones.

Ambos factores están íntimamente ligados a la sensación de aumento o descenso de la temperatura que evita que la temperatura ideal recomendada por los expertos coincida con la temperatura de confort, ligada a la sensación térmica de las personas.

No es necesario que dejes las ventanas abiertas durante mucho tiempo, bastan unos minutos para renovar el aire. 

En verano hazlo evitando las horas de más calor, y en invierno, al contrario, intenta ventilar en las horas del día menos frías, siempre que sea posible.

Otra opción es instalar una ventilación forzada automática, sobre todo, si has invertido en una casa hermética del tipo passivhaus. Se trata de edificaciones diseñadas para reducir el uso de recursos al máximo sin renunciar al confort.

Polivalencia y tecnología

En el supuesto de que tengas que cambiar tu aire acondicionado o calefacción por haberse quedado obsoletos, valora invertir en soluciones que te ofrezcan sistemas de climatización eficientes que te ayuden a mantener la temperatura ideal durante todo el año.

Un ejemplo de ello son las bombas de calor y frío con tecnología inverter.

Si tienes únicamente un equipo para gestionar la refrigeración o la calefacción resulta más sencillo gestionar la temperatura ideal de tu casa e incluso, incorporarlo a un sistema de domótica integral.

Del mismo modo, es más sencillo realizar su mantenimiento, una clave para que tus equipamientos puedan alcanzar la temperatura ideal con mayor eficiencia.

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