¿Qué es y cómo funciona un coche con hidrógeno?

El coche de hidrógeno resulta ser una apuesta de futuro para alcanzar la neutralidad climática prevista para Europa en el año 2050. Sin embargo, son muchos los retos a hacer frente hasta esa fecha, como el desarrollo de una tecnología renovable que abarate los costes de producción y la creación de la infraestructura necesaria para abastecer la demanda futura. 

En concreto, el hidrógeno verde cuenta con un rol crucial como vector energético, ya que permite crear y almacenar energía de una manera sostenible y eficiente. La importante apuesta del coche de hidrógeno verde atiende en la misma medida a sus múltiples ventajas como a su gran autonomía. 

Por esta razón, es tan importante que conozcas qué es y cómo funciona este vehículo del futuro según muchos expertos. 

¿Qué es un coche de hidrógeno?

Un coche de hidrógeno es un vehículo eléctrico impulsado por hidrógeno (H), elemento almacenado en los depósitos de combustible y que le permite fabricar la electricidad que requiere para su funcionamiento. Por este hecho, es conocido igualmente como coche de pila de combustible.

Este tipo de vehículos cuenta con la etiqueta CERO de la DGT (Dirección General de Tráfico), lo que le permite acceder a las llamadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), además de beneficiarse de una serie de ventajas fiscales y administrativas previstas por la normativa vigente en cada Comunidad Autónoma. 

En lo que respecta en concreto al coche de hidrógeno verde, es decir, el generado a través de electricidad renovable, tal y como se establece en la Hoja de Ruta marcada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se han trazado 3 fases para el desarrollo de su tecnología

  1. Primera fase 2020-2024. Se estima alcanzar en Europa una producción de hasta 1 millón de toneladas enfocadas a descarbonizar el hidrógeno existente en procesos industriales y el transporte pesado, entre otros usos. 
  2. Segunda fase 2025-2030. En esta fase, la producción debe alcanzar hasta 10 millones de toneladas. Se buscará, a su vez, que sea competitivo en precio para poder desempeñar un rol importante en la flexibilización del sistema eléctrico renovable.
  3. Tercera fase 2030-2050. Esta etapa significará el despliegue a gran escala de esta fuente de energía. 

Toda esta evolución prevista necesita que la producción de electricidad verde se incremente masivamente, lo que va a propiciar que alrededor de una cuarta parte de esta energía limpia se use para la producción de hidrógeno renovable en el año 2050, avance que además está previsto que abarate su producción. 

Coche de hidrógeno

¿Cómo funciona un coche de hidrógeno? 

El funcionamiento de un coche de hidrógeno responde a un proceso reactivo dado que se activa en contacto con el oxígeno, tal y como te detallamos a continuación: 

  • El vehículo cuenta con depósitos de alta presión destinados a almacenar el hidrógeno comprimido.
  • El oxígeno (O2) que se capta desde el exterior, se filtra y se comprime. Posteriormente es enviado a las celdas de la pila de combustible.
  • El O2 se mezcla con el Hidrógeno (H) para conformar electricidad mediante un proceso de electrólisis inversa. El resultado del proceso es la generación de electricidad por un lado, y de vapor de agua por el otro. 
  • El vapor de agua es expulsado a través del sistema de escape del vehículo, siendo una emisión inocua para el calentamiento global (a no ser que se emita en alta concentración, algo característico de ciertos procesos industriales). 
  • La electricidad generada se almacena en la o las baterías, antes de alimentar el motor y es liberada a medida que el coche lo requiere para poder moverse.

En cuanto al repostaje, se realiza de la misma manera que los vehículos propulsados por combustibles fósiles, pero en lo que podríamos denominar hidrogeneras, lo que vendría a ser gasolineras de hidrógeno. 

De este modo, un depósito de hidrógeno con una capacidad de unos 7 litros puede estar lleno en 5 minutos, como ocurre con los coches de gasolina o en los diésel.  

Ventajas del coche de hidrógeno verde

Este modo de funcionamiento le confiere una serie de ventajas como las siguientes: 

  • No generan emisiones cuando circulan. 
  • Cuentan con una importante autonomía. Por encima de la de los coches eléctricos actuales, puesto que pueden recorrer, dependiendo del modelo, hasta 1.000 km con una carga de hidrógeno. 
  • Brindan un consumo asumible. Si te preguntas cuánto gasta un coche de hidrógeno, la media de su consumo se sitúa entre 0,8 y 1 kg para recorrer 100 km/h aproximadamente. Esto lo sitúa por debajo de un coche de gasolina y por encima de un coche eléctrico, en el estado actual de las cosas.

Desventajas del coche de hidrógeno verde

En cuanto a los inconvenientes encontramos los siguientes:

  • Elevado precio del vehículo.
  • Poca variedad de modelos actualmente en el mercado.
  • Escasez de hidrogeneras en nuestro país. Este es el mayor problema al que se enfrenta. 
  • Espacio de almacenamiento. Aunque está comprimido, las baterías son voluminosas

A pesar de lo mencionado, la medida 17 de la Hoja de Ruta del Hidrógeno –documento anteriormente citado–, permitirá desarrollar la legislación específica para su construcción y gestión, algo que ayudará a la creación de una red eficaz de puntos de abastecimiento.

Así las cosas, como venimos comentando a lo largo del artículo, el coche de hidrógeno verde es uno de los elementos clave en la electrificación del transporte y necesario para impulsar la transformación energética, por lo que se han establecido medidas para salvar las desventajas, hacer su uso más extensivo y desarrollar la tecnología imprescindible para su desarrollo.

¿Quieres ahorrar en luz y gas?

Comienza a reducir tu factura

Si quieres reducir tu factura de luz o gas pero no sabes cómo, rellena nuestro formulario y nuestros colaboradores se pondrán en contacto contigo para asesorarte.

Solo puede contener dígitos
Formato de correo inválido
Acepte los términos de privacidad
Debe aceptar recibir comunicaciones de nuestros colaboradores
Publicado el

Tags

Movilidad eléctrica