Potencia aparente

En términos básicos, se puede definir la potencia aparente como la cantidad total de potencia que consume un equipo eléctrico.

¿Qué es la potencia aparente?

La potencia aparente es la cantidad total de potencia que consume un circuito eléctrico. Se obtiene sumando de forma vectorial la potencia activa y la potencia reactiva, y se identifica con la letra S. 

Para obtener la potencia aparente, hay que sumar la potencia activa disipada por dicho equipo cuando está en funcionamiento y la potencia reactiva utilizada para la formación de los campos magnéticos y eléctricos de sus componentes. 

La potencia aparente se representa con la letra S y normalmente suele diferir de la potencia útil salvo en los circuitos de corriente directa y en los de corriente alterna sin inductancia, en los que los kilovatios (kW) de la potencia activa son equivalentes a los kilovoltamperios (kVA).

La potencia aparente tiene una importancia mayor de la que cabría esperar, ya que se debe tener en cuenta tanto a la hora de calcular la potencia a contratar para una instalación como a la hora de diseñar equipos eléctricos como generadores, conductores y transformadores, ya que además de la potencia útil, deben ser capaces de soportar y transportar la potencia total.

Tipos de potencia 

Para entender bien el funcionamiento de la potencia aparente, es fundamental conocer los diferentes tipos de potencia que existen en un equipo eléctrico. A grandes rasgos, existen tres tipos de potencia diferentes:

Potencia activa: también llamada potencia útil, es la potencia que necesita consumir el circuito para transformar la energía eléctrica en otro tipo de energía (térmica, lumínica, etc.). Se identifica con la letra P y se mide en kW (kilovatios)

Potencia reactiva: esta potencia no supone ningún consumo real para el circuito, ya que su función es crear campos magnéticos o eléctricos en diversos componentes del equipo eléctrico, como pueden ser condensadores o bobinas. Se identifica con la letra Q y se mide en kVAr (kilovoltamperio reactivo). Un valor demasiado alto de energía reactiva puede conllevar sanciones por parte de la compañía eléctrica.

Potencia aparente: como hemos explicado, se trata de la potencia total consumida por un equipo eléctrico, es decir, la suma de la potencia activa y la reactiva. 

Potencia aparente

¿Cómo se calcula la potencia aparente?

Como hemos comentado en el párrafo anterior, la unidad de medida de la potencia aparente son los voltamperios (VA), aunque lo más común es utilizar los kilovoltamperios (kVA) a la hora de medir cantidades muy altas de potencia aparente.

Fórmulas para calcular la potencia aparente

Para calcular la potencia aparente podemos utilizar dos fórmulas.

La fórmula principal y más básica de las dos es la siguiente:

S = V*I

En esta fórmula, V corresponde al valor eficaz del voltaje aplicado a la instalación, medido en voltios. Por su parte, I hace referencia al valor eficaz de la intensidad de corriente aplicada al sistema, cuya medida son los amperios.

Por otro lado, existe la posibilidad de determinar la potencia aparente a través de una suma vectorial de la potencia activa más la potencia reactiva.

La fórmula de dicha suma es la siguiente:

S = √(P2+ Q2).

En este caso, P hace referencia a la potencia en kW y a la potencia reactiva, medida en kVAr. Siendo así, la potencia aparente sería igual a la raíz cuadrada de la suma de los cuadrados de la potencia activa y la potencia reactiva.

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