Etiqueta de eficiencia energética

La etiqueta de eficiencia energética es un distintivo cuya misión es clasificar, según una escala de consumo, la eficiencia energética de electrodomésticos y determinados dispositivos y edificios. 

Según figura en el Artículo 17 del Real Decreto 390/2021 la etiqueta de eficiencia energética es de uso obligatorio, por lo que lo incorporan la práctica totalidad de grandes aparatos eléctricos.

¿Qué es la etiqueta de eficiencia energética?

La etiqueta de eficiencia energética es un distintivo en forma de adhesivo que identifica y clasifica a los grandes aparatos eléctricos, así como a los pisos y edificios, en función de su consumo de energía. 

En la actualidad, casi todos los electrodomésticos de uso cotidiano incorporan esta etiqueta, y es sencillo encontrarla en refrigeradores, hornos eléctricos, lavadoras y aparatos de televisión.

En el caso de los pisos y edificios, la función principal de la etiqueta de eficiencia energética es aportar información sobre el consumo anual de energía primaria no renovable de su instalación y sobre sus emisiones de CO2, aunque también contiene otros datos relativos al edificio o piso en cuestión, como su código BIDI o su referencia catastral.

La etiqueta de eficiencia energética se introdujo en el mercado español en 1994 y a lo largo de los años ha pasado por diversos cambios de diseño y revisiones con el fin de resultar fácilmente comprensible para todos los perfiles de consumidor. 

La incorporación de la etiqueta de eficiencia energética en la mayor parte de grandes aparatos eléctricos del mercado ha permitido a los usuarios identificar de forma sencilla el consumo energético de los electrodomésticos a fin de comprobar cuáles consumen más y cuáles consumen menos. 

Este detalle que puede parecer no importante puede suponer, sin embargo, un gran ahorro si el usuario se decanta por adquirir electrodomésticos y dispositivos eléctricos de gran eficiencia energética.

Etiqueta de eficiencia energética

¿Cómo funciona la etiqueta de eficiencia energética?

La etiqueta de eficiencia energética funciona mediante una escala de colores y siete letras que sirven para clasificar los aparatos eléctricos en función de su consumo. 

La escala de letras abarca desde la A hasta la G, siendo la G la calificación energética más baja y la A la más alta. 

Cada una de estas letras está, a su vez, asociada a un color, aplicándose el verde a los electrodomésticos más eficientes y el rojo a los menos eficientes.

Esta escala de colores y letras entró en vigor en marzo de 2021, por lo que es muy posible que los electrodomésticos anteriores a esa fecha incorporen el antiguo modelo de eficiencia energética. 

Este modelo antiguo contaba también con una escala de siete categorías que abarcaban desde la A+++ (máxima eficiencia energética) hasta la D (mínima eficiencia energética), escala que se descartó por resultar demasiado confusa para los usuarios.

Además de informar de forma detallada sobre el consumo de energía de determinados electrodomésticos, la etiqueta de eficiencia energética ofrece otra información igualmente relevante sobre su funcionamiento, como puede ser el nivel de ruido que producen, medido en decibelios y, en el caso de las lavadoras, su capacidad de carga y la cantidad de agua que consumen.

¿Dónde se encuentra la etiqueta de eficiencia energética?

Localizar la etiqueta de eficiencia energética en un electrodoméstico es una tarea sencilla, ya que suelen estar situadas en lugares fácilmente visibles. 

Así, para encontrar la etiqueta de eficiencia energética de un horno microondas, de un televisor o de un frigorífico bastará con que mires en su parte superior, o en un lateral del mismo. 

En el caso de los edificios o los pisos, la etiqueta de eficiencia energética puede consultarse en los registros de la comunidad autónoma en la que esté situado el inmueble. Si se trata de un edificio en venta o alquiler, dicha información suele aparecer en su ficha de venta.

Periodo de validez de la etiqueta de eficiencia energética

Tanto las etiquetas de eficiencia energética destinadas a electrodomésticos como las presentes en pisos o edificios tienen un periodo de validez que caduca a los diez años de su emisión

Por eso, en el caso particular de los electrodomésticos, es recomendable, pasado ese tiempo, realizar una revisión en profundidad de los aparatos para asegurar su buen funcionamiento y, en caso de necesidad, adquirir unos nuevos. 

A su vez, contar con una etiqueta de eficiencia energética actualizada en un piso o edificio puede aumentar su valor y potencia la confianza de posibles compradores a la hora de venderlo o alquilarlo. 

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